Roque8030
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Efecto coronavirus: cientos de personas regresan a Venezuela, país del que buscaban escapar por una crisis que hoy es más profunda
Quedaron en el olvido aquellos días en que Venezuela recibió a millones de migrantes, por la guerra interna de Colombia que trajo a millones de desplazados a territorio venezolano, o de peruanos que en la década de los 80 enfrentó una brutal inflación y la etapa de terrorismos impuesta por Sendero Luminoso y el Movimiento Túpac Amaru. La crisis generada por la Revolución Bolivariana ha obligado a millones de venezolanos a migrar a diversos países, pero la más vulnerable es la población más pobre, la que vive del día a día, la que se desplazó, incluso caminando, hasta países cercanos.
Ahora la pandemia mundial del Covid-19 colocó a esos venezolanos en un nivel de mayor indefensión. En las calles y transporte público de Colombia, Ecuador, Perú y otros, se les observaba vendiendo desde caramelos hasta pidiendo limosnas o ayudas. A otros en bodegas, almacenes o fábricas, la gran mayoría sub pagados y cumpliendo horarios de 12 y 14 horas diarias, aunque tuvieran o no profesión alguna. Aun así, con lo mínimo les permitía enviar algunos dólares a su familia en Venezuela, además de poder comprar alimentos y alquilar un sitio para vivir, muchas veces hacinados y en condiciones insalubres. Hubo varios delincuentes venezolanos que hicieron más duro ser aceptados en el extranjero.
Sectores de Oposición, en voz de Juan Guaidó, como sectores oficialistas les han dicho a esos migrantes que en Venezuela serán bien recibidos. “Estamos viendo el regreso de muchos compatriotas. Los estamos recibiendo de brazos abiertos”, dijo la vicepresidente Delcy Rodríguez.
Mostró imágenes “de lo que está sucediendo en el estado Táchira por ejemplo, donde ya empezaron a regresar nuestros compatriotas. Allí tenemos ya protocolos y dispositivos para el control, donde estamos llenándoles una ficha médica a nuestros compatriotas que están regresando a nuestra patria”, agregó.
Nicolás Maduro, por su parte, dijo: Estamos pendientes de nuestros compatriotas quienes víctimas de la xenofobia han decidido retornar a Venezuela, su Patria. Aquí les abrimos nuestros brazos como lo hemos hecho con millones de personas que han encontrado en nuestro país una tierra de Paz y esperanza. ¡Bienvenidos!”.
El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, publicó; “Estamos listos!! Tenemos un plan integral para recibir a nuestros compatriotas, con un despliegue multidisciplinario a lo largo de la frontera. Táchira sigue siendo un caso especial, dada la cantidad de hombres, mujeres y niños prácticamente echados y desatendidos desde Colombia”.
Pero otra vez la realidad choca con las palabras. Ayer el terminal de San Antonio del Táchira estaba militarizado y lucía repleto, con la gran incertidumbre porque no aparecían los autobuses prometidos. Si bien es cierto que los venezolanos fueron recibidos apenas entraron a territorio venezolano, para aplicarles pruebas rápidas, también lo es que muchas personas están entrando por algunas trochas.
Quedaron en el olvido aquellos días en que Venezuela recibió a millones de migrantes, por la guerra interna de Colombia que trajo a millones de desplazados a territorio venezolano, o de peruanos que en la década de los 80 enfrentó una brutal inflación y la etapa de terrorismos impuesta por Sendero Luminoso y el Movimiento Túpac Amaru. La crisis generada por la Revolución Bolivariana ha obligado a millones de venezolanos a migrar a diversos países, pero la más vulnerable es la población más pobre, la que vive del día a día, la que se desplazó, incluso caminando, hasta países cercanos.
Ahora la pandemia mundial del Covid-19 colocó a esos venezolanos en un nivel de mayor indefensión. En las calles y transporte público de Colombia, Ecuador, Perú y otros, se les observaba vendiendo desde caramelos hasta pidiendo limosnas o ayudas. A otros en bodegas, almacenes o fábricas, la gran mayoría sub pagados y cumpliendo horarios de 12 y 14 horas diarias, aunque tuvieran o no profesión alguna. Aun así, con lo mínimo les permitía enviar algunos dólares a su familia en Venezuela, además de poder comprar alimentos y alquilar un sitio para vivir, muchas veces hacinados y en condiciones insalubres. Hubo varios delincuentes venezolanos que hicieron más duro ser aceptados en el extranjero.
Sectores de Oposición, en voz de Juan Guaidó, como sectores oficialistas les han dicho a esos migrantes que en Venezuela serán bien recibidos. “Estamos viendo el regreso de muchos compatriotas. Los estamos recibiendo de brazos abiertos”, dijo la vicepresidente Delcy Rodríguez.
Mostró imágenes “de lo que está sucediendo en el estado Táchira por ejemplo, donde ya empezaron a regresar nuestros compatriotas. Allí tenemos ya protocolos y dispositivos para el control, donde estamos llenándoles una ficha médica a nuestros compatriotas que están regresando a nuestra patria”, agregó.
Nicolás Maduro, por su parte, dijo: Estamos pendientes de nuestros compatriotas quienes víctimas de la xenofobia han decidido retornar a Venezuela, su Patria. Aquí les abrimos nuestros brazos como lo hemos hecho con millones de personas que han encontrado en nuestro país una tierra de Paz y esperanza. ¡Bienvenidos!”.
El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, publicó; “Estamos listos!! Tenemos un plan integral para recibir a nuestros compatriotas, con un despliegue multidisciplinario a lo largo de la frontera. Táchira sigue siendo un caso especial, dada la cantidad de hombres, mujeres y niños prácticamente echados y desatendidos desde Colombia”.
Pero otra vez la realidad choca con las palabras. Ayer el terminal de San Antonio del Táchira estaba militarizado y lucía repleto, con la gran incertidumbre porque no aparecían los autobuses prometidos. Si bien es cierto que los venezolanos fueron recibidos apenas entraron a territorio venezolano, para aplicarles pruebas rápidas, también lo es que muchas personas están entrando por algunas trochas.
