Una persona es rica por los números que factura, por las cantidades que produce, por el dinero que entra y se almacenan en sus cuentas, no por el dinero que se gasta.
Un pulpín pobre no debe ser cojudín, si quiere ser rico, en vez de gastar mucho, tiene que invertir mucho y sobre todo estudiar mucho.
Reconocer la propia realidad significa reconocer que no somos iguales entre todos. La igualdad puede ser un valor que en el papel se lee bonito pero en la realidad es una manera de cojudear a la gente para que no termine matando a los ricos. Al vulgo y al populacho se le hace creer que "todos somos iguales" para que ya no se rebelen pero en la realidad eso es imposible. Todos no pueden ser iguales. Siempre va a haber gente que mande y gente que sea capaz de cargar con mas responsabilidades que el resto. Y habrá gente que no va a querer liderar y será feliz limpiando y sirviendo.
Uno tiene que reconocer que siempre va a haber gente que esté por encima de uno, gente mas inteligente, mas rica, mas poderosa, mas hermosa, mas carismática y siempre va a haber gente con menos suerte que uno.
El hecho de gastar el poco dinero que se obtiene no te va a igualar a los que están por encima. Eso es mentirse a si mismo y es un sueño que cuando se termina, nos regresa a la realidad convertido en pesadilla.
La única manera de subir peldaños es haciendo sacrificios, no gastando mas de lo que se gana.